Casos de éxito

Contar con asistencia especializada es la clave para conseguir la máxima indemnización posible. Estos son los casos de nuestros clientes y cómo se resolvieron:

 

1.- Indemnización por accidente de tráfico

La Sra. Marta G.H. acudió a mi despacho hace más de cinco meses. Había tenido un accidente de circulación hacía pocos días. Un automóvil le había embestido por detrás cuando estaba detenida en un semáforo en rojo.

La embestida del otro vehículo había sido muy violenta y, a pesar de llevar el cinturón de seguridad puesto, había tenido que acudir a urgencias del hospital porque tenía fuertes dolores en las cervicales.

Se había puesto en contacto inmediatamente con su compañía de seguros para notificarles el accidente en cuestión y que la asesorarán legalmente sobre dicho accidente.

Las consecuencias directas del accidente de circulación que había sufrido Doña Marta G.H. se resumían en que se encontró en estado de baja laboral durante siete días más el día que estuvo ingresada en observación en el hospital. Era, por tanto, susceptible de una indemnización por accidente de tráfico por cervicalgia.

Según me trasladó la Sra. Marta G.H., su compañía aseguradora se había mostrado muy comprensiva y le informó que se pondría en contacto con la compañía de seguros del conductor causante del accidente para llegar a un acuerdo sin tener que acudir a la vía judicial.

La compañía de seguros se puso en contacto con la Sra. Marta G.H. y le comentó que la indemnización que estaba dispuesta a pagarle la compañía de seguros del conductor causante del accidente ascendía a 1.500 €. Dicha cantidad era el mínimo establecido por el baremo de indemnización por accidente de tráfico.

La Sra. Marta G.H. consideró que la indemnización parecía escasa cuando había pasado un día de hospitalización y siete días de baja laboral. Habiendo hablado con unos amigos sobre el particular, éstos le aconsejaron que se pusiera en contacto con un abogado especializado en indemnizaciones por accidentes de tráfico.

Tras mi entrevista con la Sra. G.H. y viendo la documentación que me aportaba, parte de lesiones, informe médico, parte de baja laboral, etc. le  comuniqué que la indemnización ofertada era sensiblemente inferior a la que ley le correspondía.

Me puse en contacto con la compañía de seguros de Doña Marta y les informé de que, en virtud de la cláusula de su póliza de seguros referida a la defensa jurídica, me hacía cargo del asunto y que, como establecía dicha cláusula, mi minuta sería abonada por la misma hasta la cantidad reflejada en la misma.

Acto seguido, entré en contacto con la compañía aseguradora del conductor causante del accidente y les expuse que según el baremo establecido por el
Ministerio de Economía y Competitividad para el año 2.014
la indemnización que le correspondía a Doña Marta G.H. era de 2.314 €.

Tras unos días de espera, la compañía aseguradora se puso en contacto conmigo para informarme que la indemnización que abonarían a la Sra. Marta G.H. ascendía a los 2.314 € solicitados dado que la documentación médica que les remití era difícil de rebatir y más si se acudía a juicio.

Es muy recomendable acudir a un abogado especializado en las indemnizaciones por accidentes de circulación para defender nuestros legítimos derechos y obtener así la indemnización que legalmente nos corresponde en función de la indemnización por accidente de tráfico en 2.014.

Más información

 

2.- Puntos e indemnización por accidente

Francisco A. G. sufrió un accidente con su vehículo. Una motocicleta chocó contra él, perdió el control de su coche y dio una vuelta de campana. Aunque no sufrió lesiones externas los médicos le diagnosticaron una insuficiencia renal, a la que según el baremo le correspondían 45 puntos. Como tenía 57 años su indemnización ascendió a 72.936€ más los 4.315€ derivados de hospitales, medicinas y rehabilitación.

Más información

 

3.- Denuncia por accidente de tráfico

Un caso que se me presentó. Antonio M. R. era profesor de una autoescuela. Una noche, volviendo a casa, chocó de costado contra otro vehículo que había invadido su carril. Las pruebas de alcoholemia determinaron que el otro conductor tenía un nivel de 0´65 miligramos de alcohol por litro de aire espirado (a partir de los 0´60 miligramos es delito en todo caso).

Casi milagrosamente mi cliente no tuvo secuelas permanentes, más allá de una pierna y tres costillas fracturadas.

Tras analizar la situación acordé con mi cliente reclamar la indemnización de sus daños y gastos en el mismo procedimiento penal. El otro conductor fue condenado a 6 meses de prisión, el pago de una multa y la privación del permiso de conducción por un periodo de 2 años (esto supone la pérdida del permiso y la obligación de obtenerlo de nuevo para poder conducir).

En lo que a la indemnización para Antonio M. R. se refiere, obtuvo la cantidad de 20.215€, que incluían tanto los gastos de hospitalización (2.083€) y baja laboral (3.504€), como la reparación de su vehículo (14.628€), en este caso especial para dar clases a los alumnos de la autoescuela.

Más información

 

4.- Cálculo de indemnizaciones

Daniel D. P. sufrió un accidente en el centro de Madrid. Trabajaba en una clínica veterinaria y estuvo de baja un tiempo. Aunque puedo reincorporarse a su puesto de trabajo se quedó con una pequeña lesión de por vida que le afectó a la mejilla derecha, teniendo una ligera dificultad a la hora de mover la mandíbula.

Daniel D. P. prefería evitar el juicio, pues ya había sufrido uno por una cuestión familiar y no tenía ganas de verse envuelto en otro. De manera que hice todo lo que estuvo a mi alcance y, finalmente, llegué a un acuerdo con la compañía aseguradora.

La indemnización que recibió Daniel D. P. fue de 73.724€. Par ello apliqué el baremo legal adaptándolo a sus circunstancias. Le correspondían 30 puntos por la lesión y 10 por el leve defecto estético, puntuación que se vio incrementada por los factores de corrección. A eso había que sumarle los días de ingreso en el hospital (1.077€) y los de baja impeditiva para trabajar(1.869€).

Más información

 

5.- Reclamación de indemnización

Para ilustrar la tramitación voy a tomar el caso de Roberto V.J. quien sufrió un accidente de tráfico hace aproximadamente un año y medio. En su caso, circulando en una calzada de doble sentido, el vehículo que venía a mano contraria sorpresivamente invadió su carril, por lo que, aunque mi cliente instintivamente intentó evadirlo dirigiéndose a su derecha, no pudo evitar el choque cuasi frontal motivado por la negligencia momentánea del otro conductor.

Al contar con la colaboración de abogados de indemnización por accidente, en el caso de Roberto V.J. se optó por la vía penal, por lo que se presentó en la correspondiente denuncia ante el Juzgado de Instrucción del partido judicial donde tuvo lugar el accidente.

Después de presentar la denuncia al Juzgado de Instrucción, se inició el procedimiento y el juzgado notifico una fecha para el reconocimiento forense al objeto de valorar las lesiones causadas por el accidente.

En la fecha señalada se practicó el reconocimiento forense, al que se aportó toda la documentación de que se disponía para probar las lesiones sufridas.

Tras el reconocimiento, el forense emite informe en que constaba que las lesiones no se habían estabilizado. Por ello, fue necesario un nuevo reconocimiento forense. En el primer informe emitido se consignó la fecha del nuevo reconocimiento, tras el cual se emitió emitirse el correspondiente informe. En esta ocasión el informe ya contenía la valoración de los días de hospitalización, impeditivos y no impeditivos, así como una valoración de las secuelas que quedado a Roberto V.J tras el accidente de tráfico.

La cuantía de la indemnización objeto de reclamación es la resultante de la aplicación del baremo correspondiente al año en que se han estabilizado las lesiones sobre las valoraciones que figuran en el informe forense. En el caso de Roberto V.J., la cuantía reclamada ascendía a 42.360,53 €.

Por vía penal, en la mayoría de los casos, el juicio de lesiones, es un juicio de faltas.

Hay que tener siempre en cuenta que:1) La cuantía pedida por la acusación va a determinar la cuantía máxima de la condena. 2) Es esencial la prueba pericial por el médico forense.

En el caso de Roberto V.J., al final se absolvió al conductor del vehículo contrario, pero se dictó auto de cantidad líquida máxima por el importe de 54.695.42 €, por razón de las lesiones, gastos necesarios y daños ocasionados en el vehículo.

La mayor parte de los juicios por accidente de tráfico terminan en la vía judicial civil por absolución en la vía penal.

Puesto que lo más usuales que se acuda a la vía civil después de haber acudido a la vía penal, con el auto de cantidad líquida máxima obtenido en vía penal, puede directamente formalizarse una demanda de juicio ejecutivo, en cuya sentencia del Juez concretará la cuantía a abonar por la entidad aseguradora. Este es el camino que se siguió en el caso de Roberto V.J., fijando definitivamente una indemnización de 54.600 €.

Más información

 

6.- Juicio por accidente de tráfico

El último caso que he tenido como este fue el mes pasado me acuerdo con cariño perfectamente de Carlos M.C. un señor encantador, comercial, que llevaba un Mercedes con unos cuantos años y tuvo la mala suerte que un conductor ebrio se saltó un stop colisionando con su vehículo.

Como consecuencia del impacto Carlos M.C. tuvo varios cortes superficiales en la cara con lo que sangró abundantemente. Entre los cristales y la sangre, tanto el traje, como la camisa y la corbata fueron directamente a la basura. Asimismo, llevaba un ordenador portátil que se rompió del impacto al salir disparado por la ventana y chocar con una farola cercana.

Carlos M.C. tuvo que ser intervenido y trasladado con una ambulancia a un hospital de urgencias. Allí, tras varias pruebas, le pusieron collarín en el cuello. Estuvo 14 días de baja.

La compañía de seguros del causante del accidente contactó con Carlos M.C. meses antes de que se celebrara el juicio por accidente de tráfico en Madrid. La compañía le ofreció una indemnización por accidente de tráfico que  según el baremo ascendía  58,41 € por día de baja, más una indemnización por el valor venal del coche de 4.500,00 €. En total le decían que le correspondían 58,41 € x 14 = 817,74 € + 4.500 € = 5.317,74 € de indemnización.

Carlos M.C. contactó conmigo a través de internet preocupado porque con 4.500 € no se podía comprar un vehículo de iguales características que el suyo y que lo que quería era que se lo repararan. Hablamos por teléfono, seguramente fue de las conversaciones más fructíferas que ha tenido en muchos años.

En primer lugar, a la indemnización por día impeditivo (que son los días de baja), hay que añadirle unos factores correctores en base a que la persona está trabajando y conforme a sus ingresos anuales, con lo que ascendía a 1.103,41 €. En segundo lugar, en el accidente hubo más daños materiales; un traje, una corbata, una camisa y un ordenador portátil. Todo esto sumaban (según facturas y recibos aportados) 2.734,25 €. Además, la compañía tenía que reparar el vehículo de Carlos, cuya reparación ascendía a 16.800 €.

Me puse en contacto en nombre y representación de Carlos M.C. con la compañía de seguros y le reclamé la reparación del vehículo más todos los daños materiales causados por su asegurado, con lo que el importe total ascendía a 20.637,66 €.

Finalmente, y tras varias conversaciones y mails intimidatorios, llegamos a un acuerdo de indemnización que alcanzó la cifra de 16.000,00 €, es decir que Carlos M.C. consiguió 10.682,26 € más de lo que le habían ofrecido. Todo gracias a mi intervención como experto abogado.

Podría haber conseguido más dinero si se hubiera celebrado el juicio, sin embargo, Carlos M.C. cuando le comenté cuánto tarda un juicio por accidente de tráfico me ordenó llegar a un acuerdo previo y así cobrar el dinero lo antes posible, pues necesitaba comprarse un coche nuevo.

Esto último también es un elemento determinante y que a mi como abogado profesional me condiciona bastante en mi trabajo. La necesidad de cobrar una indemnización tras haber interpuesto la demanda por accidente de tráfico me fuerza a llegar a un acuerdo económico.

Más información

 

7.- Baremo de indemnización por accidente

Mi cliente Antonio L.P. sufrió un accidente de tráfico hace unos meses: cuando circulaba por una calle céntrica en su vehículo se detuvo al cerrarse un semáforo. El conductor del vehículo que circulaba detrás, José L.J., que al parecer iba distraído, no detuvo su coche y éste impacto contra el de D. Antonio por detrás.

Los daños materiales causados al vehículo de mi cliente fueron mínimos y la aseguradora de D. José L.J. los pagó sin problemas previa valoración por su perito. El problema estuvo con los daños personales. En un primer momento D. Antonio quedó algo conmocionado por el impacto pero pensó que no tenía mayores daños. Sin embargo, pasados un par de días, D. Antonio se vio aquejado por un fuerte dolor cervical. Esto le impidió realizar su actividad laboral durante varias semanas y así mismo causó que tuviera que iniciar un tratamiento con médico traumatólogo y sesiones de fisioterapia para intentar recuperarse.

Antonio trasladó esta situación a su aseguradora que a su vez se lo trasladó a la aseguradora de D. José. El médico de esta aseguradora citó a D. Antonio para valorar los daños, y como resultado de su examen determinó que no existía secuela alguna como consecuencia del accidente.Entendía que los daños causados debían remitir con el tratamiento necesario y que, además, existían unas lesiones preexistentes en su zona cervical que eran precisamente los que causaban las molestias. Ante esta respuesta Antonio L.P. quedó muy disconforme y buscó un abogado en un foro de indemnización por accidente de tráfico que conoció en internet.

Antonio decidió acudir a mí como abogado especializado en indemnizaciones por accidente de tráfico para valorar de forma objetiva el daño causado y reclamar al causante la correspondiente indemnización.

El primer paso que dimos, como suele ser habitual en este tipo de expedientes, fue presentardenuncia judicial frente al conductor del vehículo causante del daño y su aseguradora. En base a esta denuncia se inició un procedimiento judicial en el cual, a solicitud nuestra, un médico forense del Juzgado analizó el estado físico de nuestro cliente y emitió su informe de sanidad.

En este informe el médico determinó que D. Antonio sufría lesiones determinantes de secuelas por cervicalgia leve, lo cual, atendiendo a su edad y demás circunstancias de aplicación, conforme al baremo de indemnización por accidente de tráfico en Madrid, teniendo además en cuenta las cantidades correspondientes a los días que éste estuvo de baja laboral,suponía una indemnización que ascendía a 3.352 €.

Después de comunicársele éste informe médico a la aseguradora del causante del accidente ésta se pudo en contacto con nosotros para ofrecernos una indemnización de 2.500 €, esto es 852 € más baja .Cuando le trasladamos a nuestro cliente esta oferta éste se mostró favorable a aceptarla pero nosotros le aconsejamos que no lo hiciera, considerando más favorable continuar el procedimiento judicial para reclamar la totalidad de la indemnización que correspondía conforme al informe del médico forense.

Continuando el procedimiento judicial por sus cauces legalmente establecidos, unas semanas más tarde la aseguradora se volvió a poner en contacto con nosotros accediendo al pago de la totalidad de la cantidad reclamada de 3.352 €.

Trasladamos el resultado a D. Antonio el cual unos días después cobró esta cantidad de la aseguradora y nos hizo llegar su más sincero agradecimiento y su sensación de que en este caso se hizo justicia puesto que, aunque no estamos hablando de graves secuelas ni de grandes indemnizaciones, se trata de una disminución, aunque leve, de sus funcionalidades físicas, y esto debe ser compensado, al menos económicamente, por la persona que la ha causado y por la compañía de seguros con la que lo tiene asegurado.

Nosotros le transmitimos nuestra satisfacción por el resultado conseguido, con la sensación del trabajo bien realizado al haber conseguido la máxima indemnización posible conforme al baremo de indemnización por accidente de tráfico en Madrid y, aun esperando que no volviera a tener otro percance de este tipo,  nuestra disposición para volver a ayudarle si se le presentara otro problema jurídico de este tipo.

Más información

 

8.- Reclamación de daños por accidente de tráfico

Así  vino a nuestro despacho  J.M.E.S. , pues  el 29 de Enero del 2013,  tuvo lugar un accidente de circulación, en el que se vio  involucrado pues ,cuyo origen fue el despiste -descuido-imprudencia  por el que otro  vehículo (vamos a llamarle B),  colisiona con el vehículo d nuestro cliente J.M.E.S.

Como consecuencia del accidente, J.M.E.S. ,  sufre lesiones de importancia, por lo que, de cara a verse resarcido  por las lesiones sufridas , las pérdidas económicas que el accidente le causó (lucro cesante), y los gastos médicos pagados, ”  procedimos a interponer una demanda de Juicio Ordinario contra la compañía aseguradora  del vehículo “B”, dando comienzo a un proceso, que, en principio parecía iba a ser largo, y que finalmente se finiquitó de manera satisfactoria para nuestro cliente, y en un tiempo razonablemente breve.

Así solicitamos que se le abonara al J.M.E.S., la cantidad de 31.765,49 € que era el resumen de las siguientes cantidades desglosadas:

  • La cantidad de 25.412,39 € como reclamación de daños personales en accidente de tráfico, en concepto de lesiones, justificado mediante el correspondiente informe del médico forense.
  • La cantidad de 741 €, como reclamación daños materiales en accidente de tráfico.
  • Pérdidas salariales sufridas (lucro cesante), estimado en unos 4.500 €, justificado mediante el correspondiente certificado de la empresa.
  • La cantidad de 600 € en concepto de gastos médicos, acreditado con la presentación de las facturas abonadas.
  • Que las cantidades anteriores se incrementen con los correspondientes intereses moratorios que en el caso de la compañía aseguradora no habrán de ser otros que los previstos en el Art. 20 de la Ley de Contratos de Seguros.
  • Que se imponga a las demandadas las costas del procedimiento.

(En este caso, no se procedió no obstante a solicitar reclamación de daños morales en accidente de tráfico, ya que éstos eran complicados de demostrar, cuantificar y evaluar, por lo que el J.M.E.S, desestimó su petición.)

Finalmente, conseguimos que, mediante un acuerdo extrajudicial, la compañía aseguradora abonara la cantidad de 24.819,60, lo que supone un 80% de nuestra petición, renunciando por nuestra parte a seguir reclamando tanto el incremento por intereses contemplado en el Art. 20 de la Ley de Contrato de Seguros, como las costas del procedimiento.

Más información

 

9.- Baja por accidente de tráfico

Ese fue el caso de Marta F.S., quien estando de baja por accidente de tráfico en Madrid había acudido a mi despacho para consultarme si tenía derecho a alguna reclamación, ya quepreveía que iba a tener que estar de baja bastante tiempo, lo que supondría una importante merma de sus ingresos que creía se le debía compensar.

Mi experiencia como abogada civilista, pero también laboralista, me hizo preguntarle a Marta F.S. si había solicitado la prestación por la incapacidad temporal.

Lo había hecho y se le había reconocido el derecho a la prestación por incapacidad temporal derivada de accidente de trabajodel 75% de su base reguladora desde el día siguiente al de la baja por accidente de tráfico porque el siniestro había tenido lugar cuando Marta F.S. conducía por el polígono industrial donde se ubica la empresa para la que llevaba trabajando 3 meses y a la que se dirigía para iniciar su jornada laboral.

Diagnosticada la lesión como cervicalgia por accidente de tráfico, debíamos esperar a su evolución, teniendo en cuenta que disponíamos de un año para reclamar al culpable desde que su dolencia se curase o se estabilizase.

A los 2 días recibí una llamada de Marta F.S. La mutua con la que su empresa tenía cubiertos este tipo de riesgos había recurrido la resolución del INSS sobre la baja. La mutua entendía que el accidente no estaba relacionado con el  trabajo y que no tenía obligación de abonarle prestación alguna ya que además no reunía el requisito de cotización porque solo tenía 91 días cotizados.

La reclamación se desestimó pero la mutua recurrió al Juzgado de lo Social. Me personé en el procedimiento para defender que el accidente lo había sido de trabajo porque se había producido en el trayecto habitual para llegar a la empresa y la finalidad del desplazamiento no era otra que la de ir a trabajar.

El Juzgado me dio la razón y confirmó que había sido un accidente de trabajo “in itinere”, por lo que la mutua tenía que pagaruna prestación equivalente al 75% de la base reguladora de26,45 €desde el día siguiente al de la baja.

Así,aunque Marta F.S. estuvo 4 meses de baja vio compensada al 100% la pérdida de ingresos que temía. Cobró los 2.380,50 € que le correspondían de prestación y el complemento salarial previsto en su convenio solo para accidentes de trabajo que ascendió a 793,50 €.Todo ello sin olvidar la indemnización que le pagó la compañía aseguradora del vehículo culpable y que en su nombre reclamé en la vía civil.

Más información

 

10.- Cervicalgia por accidente de tráfico

En la madrugada del 10 de septiembre de 2013, un vehículo impactó por detrás contra el conducido por Antón M. P, que viajaba acompañado de su novia, Concepción S. S. en plena Avenida Diagonal. El conductor que causó el accidente estaba ebrio. Se pidió por parte de los dos afectados la presencia policial para que se levantase el atestado correspondiente. El conductor ebrio fue privado de su coche y trasladado por los agentes locales hasta las dependencias policiales.

Llegó a nuestro despacho el asunto por confiárnoslo como abogados independientes y especializados el conductor del coche que había sufrido el alcance por detrás. En resumen, se presentaban y acreditaban daños materiales en el vehículo afectado cuantificados en casi 4.000 €.Asimismo, su compañera sufrió una cervicalgia por el impacto, estando por ello tres días hospitalizada y posteriormente 21 de baja médica, además de acudir durante 10 y cuatro días semanas a la sesiones de recuperación para su sanación.

Tras declararlo así el atestado policial, se supo que el conductor que golpeó por detrás no tenía seguro de responsabilidad civil, que es obligatorio a todos los efectos. El Consorcio de Compensación de Seguros es una empresa pública que actúa precisamente en los casos citados; esto es, cuando un conductor no tiene seguro obligatorio y es responsable de un accidente, tiene que resarcir en primera instancia a las víctimas. Incluso debe firmar una póliza obligatoria cuando ninguna aseguradora decide contratar con un conductor. Por otro lado, constaba que se negó a realizar la prueba de alcoholemia.

Se consideró que el procedimiento sería ventilado por un delito contra la seguridad del tráfico, establecido en los artículos 379 y siguientes del Código Penal, o alternativamente como juicio de faltas, calificando la conducta del conductor a través del artículo 621 del Código Penal, que castiga con penas de multa de hasta dos meses las conductas negligentes que causen lesiones previstas en el artículo 147 del mismo cuerpo legal.

Pero resulta que el conductor no sólo no tenía seguro de responsabilidad civil, sino que incluso, para tratar de eludir su responsabilidad económica, había intentado falsearlo, a través de un amigo trabajador de la empresa, que le permitió el pago de la primera parte de la póliza, validando así, en teoría, la propuesta del seguro y su eficacia plena con vigencia desde una semana previa al día del accidente.

El abogado de la compañía aseguradora comunicó que el problema derivaba ya en una tentativa de estafa por parte del no asegurado, un delito identificado en el artículo 248 del Código Penal y castigado con penas variables, pero como mínimo de 3 años de prisión, al superar los 400 €.

De esta forma, ante la abrumadora situación del conductor, este decidió pactar una conformidad para evitar un juicio con resultado mucho más gravoso. Aceptó el pago de las indemnizaciones a la acompañante, por un total de 3.800 €, además de los 4.000 € peritados para el pago del vehículo que dañó con su conducta irresponsable, sin perjuicio de que fue condenado a ocho meses de prisión por negarse a practicar la prueba de alcoholemia, por la vía del artículo 383 del Código Penal.

Más información

 

11.- Cómo calcular los daños

Lluís F.P , cuando se detuvo en una gasolinera para repostar fue embestido en la parte trasera de su vehículo por un turismo que iba a una velocidad inadecuada, aunque no excesiva. Como consecuencia de esto sufrió unas molestias en la zona del cuello y los hombros que necesitaron de 30 días de rehabilitación.  El cliente acudió a mi despacho pidiendo consejo, así que después de recabar los informes médicos oportunos y  contactar con personal de la gasolinera y clientes que fueron testigos del  incidente, se decidió a  reclamar indemnizaciones por accidente de tráfico con latigazo cervical

El autor del accidente fue condenado como responsable penal de una falta de lesiones por imprudencia leve a una pena de multa de 150 € y a abonar a mi cliente una indemnización calcula en base a los días que necesitó para sanar de sus molestias cervicales. El juez, acudiendo al baremo de 2014, fijo una indemnización de 942,9 € a razón de 31,43€ por día no impeditivo al haberse producido las lesiones en enero de 2014.

A los efectos fiscales, como ya señalé anteriormente, siendo una cantidad  que se obtiene a causa de  una sentencia judicial no tributaría como una ganancia a los efectos del  IRPF. En el caso de haberse logrado por acuerdo extrajudicial, la Resolución de 24 de enero de 2012, de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, en una situación como la presente la suma exenta lo sería hasta los 913,8 €,  por lo que habría de haberse tributado el mínimo exceso  de apenas 30 € a los efectos del IRPF.

Más información

 

12.- Cálculo de indemnización por accidente de tráfico

Hace unos años acudieron a mí, Olaia R.J y Joan S.F., un matrimonio joven de recién casados, porque la hermana de Olaia y su familia habían fallecido en un accidente de coche, en una carretera comarcal volviendo del Pirineo, tras disfrutar de unas pequeñas vacaciones. Otro vehículo impacto frontalmente contra su coche, al cambiarse de carril en una curva.

En el accidente fallecieron los progenitores y dos de sus hijos, uno de 5 años y el otro en el vientre de su madre, pues Olaia estaba embarazada de 7 meses. Solo se pudo salvar el hijo de 2 años y que desde el accidente vivía con su tía Olaia. Era el pariente vivo más próximo al menor, pues las hermanas no tenían padres, al fallecer hace unos años, y su cuñado tampoco tenía ni padres ni hermanos.

La compañía de seguros se negaba a pagar la correspondiente indemnización, pues consideraba que en el accidente solo habían fallecido dos adultos y un menor, sin tener en cuenta el concebido no nacido de 7 meses. Así que se inició la vía judicial correspondiente, que gracias a mi intervención como abogada experta en calcular la indemnización por accidentes en Madrid, no solo conseguí para Olaia la adecuada indemnización, sino que además conseguí que se reconociera al concebido no nacido como víctima del accidente y se le indemnizará con unos 20.000€, más los intereses devengados.

Así pues, si lamentablemente sufre usted, o un familiar suyo, un accidente de tráfico, no dude en acudir a un Abogado experto que además de calcularle correctamente la cuantía de la indemnización, en el caso de haber disputas con la aseguradora, acudirá a los Tribunales en defensa de sus intereses. Tenga en cuenta que las cuantías pueden llegar hasta los 383.450,65€ y las compañías intentarán peritar a la baja, en lugar de lo que realmente corresponde a cada caso.

Más información

 

13.- Colisión en carretera

Este es el caso de mi cliente, Federico A. G., el cual acudió a mis servicios como abogado de trafico en Madrid. El día 20.04.2008, mi cliente iba circulando en su ciclomotor por casco urbano cuando, a la altura de una intersección fue arrollado desde el exterior por un vehículo que procedía a incorporarse a la vía. En el momento del accidente y debido a las graves lesiones de mi cliente una unidad de atestados de la policía local se personó en el lugar levantando acta de lo sucedido, debiendo ser mi cliente trasladado de urgencia al hospital por una unidad UVI móvil.

Dentro del plazo establecido nos personamos en vía judicial reclamando la indemnización que creíamos se ajustaba a la situación, consistente la misma en 12.853,7más los intereses asociados.

Como es habitual en estos casos, la aseguradora no accedió al total reclamado, y aun habiendo consignado previamente cierta cantidad de la reclamada, 5.823,1 €, decidió elevar el caso al Tribunal de Primera Instancia, entendiendo que la cantidad ya entregada había sido consignada como justa.

A estas alturas la moral de mi cliente comienza a decaer al observar que el pago completode su indemnización, necesario para su día a día al haberle supuesto el accidente una situación de gran invalidez, no se hacía efectivo. Sin embargo, como conocedor de la ley de contratos y seguros, y habiendo hecho el estudio previo del caso, le confirmé que era la manera habitual de proceder, y que aun siendo cierto que la paciencia era necesaria, esperaba un buen resultado para este caso.

Como era de esperar, no se accedió a las pretensiones de la aseguradora y se dictó sentencia entendiendo que además de la cantidad reclamadadebía hacerse cargo de los intereses aplicables conforme a la mencionada ley. Siendo de esperar la no conformidad con dicha sentencia, la aseguradora decide agotar la vía judicial acudiendo al Tribunal Supremo; el cual condenó a la aseguradora al pago de la cantidad reclamada menos la cantidad devengada, confirmada anteriormente en vía judicial, y al consecuente pago de los intereses.

Más información

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*
Web

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.